Mi historia de amor con las lentes esclerales

Mi historia de amor (II) con las lentes esclerales: como nos conocimos

En el capítulo anterior, os he contado como han sido nuestras vidas antes de que nuestros caminos se cruzaran. Hoy os cuento como nos conocimos.

Como os he contado, yo terminé mi carrera de Óptica y Optometría en 1995. En 1996 empecé a trabajar en ópticas donde adaptaba lentes de contacto hidrofílicas. Cuando venía un paciente que no quería utilizar sus gafas, era nuestra primera elección. Por aquel entonces, los diseños que teníamos en el mercado eran muy básicos. También adaptaba algún diseño rígido, similar a las corneales que tenemos en la actualidad.

Antiguos amores

Cuando adaptaba lentes de contacto rígidas gas permeables (RGP) me sentía muy cómodo, nunca me ha dado miedo ninguna adaptación. Trabajaba mucho con la Rose k, una lente de RGP para casos de queratocono. Cuando venía alguien con esta característica, adaptaba esta lente de contacto corneal (que a día de hoy sigo utilizando en determinadas ocasiones).

Entre el año 2011 y 2013, estuve experimentando con lentes de contacto híbridas. Una lente de contacto de centro rígido y periferia blanda, más cómodas que las RGP. Había diferentes diseños: queratocono, post cirugía, multifocal, … Sin embargo, tenían ciertas limitaciones, se rompían con frecuencia en la zona de unión y apoyaban demasiado en la córnea. En resumen, veía que no era una lente perfecta, pero, también veía, que la contactología me llamaba muchísimo la atención. 

Cuanto más investigaba, probaba y descubría, más me daba cuenta de que este campo me apasionaba. Poner algo en el ojo para mejorar la visión y la calidad de vida de los pacientes era lo que me hacía vibrar.

Flechazo

En 2013 me enteré de que venía a España por primera vez una lente escleral. Contacté con el fabricante de la lente y fui a la presentación y… ¡Salí maravillado! Ahí surgió el flechazo. Cuando salí sabía que eso, en el futuro, iba a ser grande, ¡lo tuve clarísimo! Aquel diseño inicial, ya obsoleto, fue una lente que me abrió los ojos y me asombró.

En lo primero que pensé fue en mis pacientes. Todos esos pacientes que tenían problemas con las lentes corneales: se le caen, se le mueven, le hacen herida, … Con este nuevo diseño, la lente no toca la córnea y pueden ver bien. Había oído hablar de ellas y sabía que existían, pero hasta que no las vi y las manipulé, no surgió el amor. 

Con estas lentes vi la oportunidad de solucionar muchos de los problemas que no podía solucionar con otras lentes.

Cuanto más las conocía, más me enamoraba, entonces, lo segundo que pensé, fue en mis compañeras. ¡Quería presentárselas a todas y que las conocieran! Así que mi siguiente objetivo era presentarlas en sociedad, pero ¿cómo hacerlo? Eso os lo contaré en el próximo capítulo.

Fdo.: Diego López, un enamorado de las lentes de contacto esclerales.

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Caso real

Caso de paciente con DMAE y lesión corneal

Ya os hablé de la charla que impartí en el congreso de la SEEBV celebrado en Zaragoza el pasado mes de octubre. Como sabéis, la charla la he titulado “Hasta el infinito y más allá” y ya os he explicado el porqué de este nombre. Hoy os hablo de la segunda parte. En ella expliqué las limitaciones de las lentes esclerales con estos pacientes y os cuento el caso de Isabel, una paciente con DMAE y lesión corneal.

Limitaciones y problemas

Muchas veces nos encontramos con pacientes con problemas retinianos que a mayores tiene irregularidades corneales. Tenemos que buscar la mayor calidad visual para enviar la mejor imagen posible a la retina. Para ello, adaptamos una lente que sea capaz de compensar con el menisco lagrimal esa irregularidad y, ¡qué mejor!, que una lente escleral. Cómoda, no se mueve y nos proporciona una imagen estable durante todo el día. 

Cuando un paciente coloca una lentes escleral, le pedimos que observe la lente por si tiene alguna burbuja. Esta burbuja nos provoca mala visión y riesgo de hipoxia. Por ello, es necesario que la detecte y pueda solucionarlo rellenando la lente con solución salina. Pero ¿qué hacemos con pacientes de baja visión? La primera opción son los espejos cóncavos iluminados que nos proporcionan una imagen más aumentada. Sin embargo, no todos pueden hacerlo, para ello tenemos que pedirle a los familiares y cuidadores que ayuden al paciente y comprueben si hay burbuja o no.

Caso práctico

Isabel, es una paciente con DMAE. Tiene una visión bastante reducida pero se ha adaptado a ella y se defiende perfectamente. Un día, Isabel sufre un accidente doméstico y daña la superficie ocular al recibir impactos de cristales en las córneas.

Isabel quiere la visión que tenía antes del accidente, ya que ahora ve mucho menos. Era baja pero se defendía perfectamente. Ahora, Isabel no puede distinguir a sus nietos, no puede ver la tv ni el número del autobús que solía coger para ir de compras. Desde el accidente perdió la autonomía.  

Isabel acudió a mi consulta para adaptar lentes esclerales. Sabía que iba a ser complicada la adaptación pero ella quería recuperar su independencia. En principio la manipulación era muy complicada pero la motivación era máxima. Gracias al ingenio y a la ayuda de los familiares, cumplimos el sueño de Isabel. 

Hasta el infinito y más allá

Hasta el infinito y más allá tiene que ver con cumplir los sueños. Y para ello, creo en las lentes esclerales y en sus infinitas posibilidades. 

Las lentes esclerales están evolucionando, en los últimos 5 años han aparecido muchísimas opciones nuevas de lentes esclerales que antes no había. Y este aumento no se queda ahí, tenemos nuevos materiales y diseños en camino que van a llegar. Gracias a esto, vamos a disponer de muchas más opciones en nuevos tratamientos que nos ayudarán, por ejemplo, a minimizar aberraciones. ¡Es impresionante!

Hasta el infinito, y más allá. Para mí, no solo significa la amistad, también la esperanza, por ello las lentes esclerales son una herramienta poderosa para cambiar la vida de las personas con baja visión, y la tuya. Estoy a tu disposición para dudas, consultas y sugerencias. ¡Ponte en contacto!

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Hasta el infinito y más allá

Hasta el infinito y más allá

Os voy a hablar de la charla que impartí en el congreso de la SEEBV celebrado en Zaragoza el pasado mes de octubre. La charla la he titulado “Hasta el infinito y más allá” y en ella os cuento el caso de un paciente con DMAE y lesión corneal.

¿Por qué se llama esta charla hasta el infinito y más allá?

Como recordarás, en la película Toy Story (Disney), Buzz Lightyear utiliza esta frase que representa la amistad, la energía y el interés en perseguir tu sueño. Mi sueño con esta charla es que quedaran claras tres cosas:

  1. Que los asistentes conocieran los fundamentos de las lentes esclerales.
  2. Compartir artículos para hablar de la evidencia de lentes esclerales y baja visión.
  3. Exponer las limitaciones y problemas que existen con estos pacientes en la vida diaria.

Definición de lentes esclerales

Las lentes esclerales podemos definirlas de varias formas. Formalmente, podemos decir que la lente escleral es una lente grande, de material rígido gas permeable, que se apoya en la esclera. Pero esta definición conlleva muchas cuestiones. Por ejemplo, si no toca la córnea, ni el limbo, nuestro objetivo se focaliza en asegurar esto durante la adaptación. Por ello centramos nuestra atención con la lámpara de hendidura en que la lente esté separada de la córnea como consideramos. Considero que es más importante valorar la adaptación de la lente escleral sobre el limbo de manera precisa. Busco ese anillo de fluorescencia alrededor del limbo en la adaptación con fluoresceína para que no interfiera en esa renovación epitelial y así mantener la córnea sana y transparente. 

Cuando adapto una lente escleral, busco las tres reglas de oro:

1. Visión nítida, para ello ajusto la graduación de manera precisa.

2. Comodidad, algo obvio, lo buscamos en todas las adaptaciones.

3. Salud ocular, valorando la presión y buscando el apoyo uniforme para evitar enrojecimiento.

Evidencia científica

La primera lente de contacto que se inventó fue una escleral y desde entonces hemos visto diseños específicos que ha ido evolucionando con el tiempo, apareciendo incluso sistemas de lentes de contacto para baja visión. En un estudio del 2001, hemos visto por primera vez como hablaban de una lente de contacto telescópica. Esta lente, la ponen a prueba y miden el campo visual. Es una lente de contacto de PMMA, de -44Dp, que utilizamos como ocular del sistema telescópico, con diámetro de 9,60. La utilizaban junto con la gafa de +22Dp, que utilizaban como objetivo, y así conseguían un sistema óptico con gran aumento de la imagen y gran campo visual. Desde el principio se hipotetizaba con estas lentes, pero en este estudio era la primera vez que se median. Sin embargo, esta lente no era cómoda y se movía mucho, por lo que la visión no era estable. Además, la calidad óptica era mala debido a la degradación de la imagen. 

Posteriormente, en 2015, utilizando láminas polarizados, intentaron fabricar una lente escleral con un telescopio insertado. Cuando lo pusieron en práctica, vieron que el aumento del campo visual era importante, pero la degradación de la imagen era enorme, además de ser incómoda y tener mala permeabilidad al oxígeno. Esta lente nunca llegó a fabricarse ni ponerse a prueba en pacientes.  

Lentes esclerales y baja visión

En 2017, nos encontramos con el estudio de referencia sobre lentes de contacto con sistemas para pacientes de baja visión. Para mí, es el más importante en este campo. Empiezan hablando de la historia de sistemas telescópicos con lentes y exponen cálculos de focales, objetivos y oculares. Luego nos aconseja y nos dan directrices mediante gráficas para ayudarnos en la adaptación. Nos dice como podemos utilizar lentes corneales y lentes esclerales. Y, algo muy interesante, nos explica como, necesitando potencias muy negativas en lente ocular, podemos utilizar diseños de lentes esclerales oblatos. Gracias al menisco lagrimal que conseguimos con estos diseños, podemos ayudar a aumentar la potencia negativa en el ocular. 

En este estudio, también nos proponen una guía para adaptar una lente de contacto telescópica. Un artículo científico realmente interesante. 

Como podéis comprobar, las lentes de contacto son una considerable opción a valorar en casos de baja visión. Pero también tienen sus limitaciones e inconvenientes. En el siguiente artículo del blog os hablaré de la segunda parte de la charla, en ella hablamos de estas limitaciones con un ejemplo real. Mientras tanto, estoy a vuestra disposición para dudas, consultas o sugerencias.

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Colombia

Mi aventura por Colombia

Hoy te cuento como han sido mi aventura por Colombia. El pasado mes de julio, he sido invitado por la Universidad de Santo Tomás de Bucaramanga, en Colombia, para impartir diversas charlas acerca de superficie ocular y adaptación de lentes de contacto.

La Universidad Santo Tomás es una Institución de Educación Superior católica de carácter privado, sin ánimo de lucro y de orden nacional. Hace presencia en cinco ciudades del país con sedes y seccionales en Bogotá, Bucaramanga, Medellín, Tunja y Villavicencio en la modalidad presencial y 23 Centros de Atención Universitaria CAU en la modalidad Abierta y a Distancia.

Objetivo

Uno de los objetivos de las charlas era presentar la facultad de Optometría de Colombia y buscar ejes comunes con la Universidad de Murcia. Profundizando en las áreas que para la facultad es necesario fortalecer como investigación, perfeccionamiento docente e internacionalización.

Temática de las charlas

1.- Adaptación de lentes de contacto corneales: Fueron unas charlas de adaptación de lentes de contacto corneales para alumnos que estaban cursando la carrera actualmente.

2.- Adaptación de lentes de contacto esclerales y ortoqueratología: Charlas con temática más avanzada para alumnos del programa de post grado. En ellas vimos en profundidad las lentes esclerales y ortoqueratología. Han sido charlas prácticas y clínicas, adaptando casos reales de ortoqueratología en niños y niñas.  

3.- Charlas de formación para el profesorado: También he impartido charlas al profesorado sobre topografía corneal y escleral. Asimismo, hemos visto los últimos avances en nuevas tecnologías. 

4.- Asesoramiento: A mayores de las charlas, también he podido asesorar sobre el nuevo programa de formación de post grado en las asignaturas de lentes de contacto. 

5.- Charla magistral «Miopía desde el consultorio»: He impartido una charla magistral presencial que se retransmitió a nivel nacional online, sobre la gestión de la miopía y los últimos avances en este campo.

6.- Control de miopía en niños: Junto a grandes profesionales de la contactología colombianos como Alfredo huertas, Mauricio pulido y Felix Leiva, impartí una charla sobre control de miopía. Fué como un pequeño congreso donde, durante toda la tarde, cada profesional exponía un caso de adaptación y entre todos lo comentábamos buscando puntos de encuentro. Se buscaba la mejora entre los profesionales desde diferentes filosofías de adaptación. Profesores, alumnos y otros profesionales con experiencia pudimos intercambiar conocimientos y experiencias. ¡Ha resultado muy productiva para todos!

7.- Reunión con profesores: He podido reunirme con los profesores para diseñar un protocolo de actuación para la gestión de la miopía en niños. 

Gastronomía

Y por último, pero no menos importante, ¡pude degustar la gastronomía! La cocina de Colombia es el resultado de la fusión de alimentos, prácticas y tradiciones culinarias de las culturas locales indoamericana, europea y africana. De la diversidad de fauna y flora de Colombia surge una variada cocina esencialmente criolla, con poca influencia de las cocinas extranjeras. A pesar de no haber podido salir ningún día, he degustado las arepas, bandeja paisa, caldo de costilla, obleas con dulce de leche, empanada, pan de yuca,… ¡He quedado enamorado de ella!

Sin duda, he quedado con muy buen sabor de boca. La experiencia ha resultado enriquecedora y me llevo en el corazón grandes profesionales y personas. Mención especial para Camilo Daza, Mayelin Gómez y Catalina Morón.

Déjame en comentarios que te ha parecido mi viaje, también puedes consultarme cualquier duda que te haya surgido. Si queréis manteneros al día de todas mis andaduras, cursos y novedades, estad pendientes de las nuevas entradas en el blog. También me podéis seguir en mis redes sociales.

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Equipamiento necesario

Equipamiento necesario

Hoy os detallamos el equipamiento necesario para adaptar lentes esclerales. Si todavía no habéis empezado adaptar lentes de contacto esclerales pero queréis hacerlo, os resultará de gran interés esta información. Empecemos por la elección de la lente. Existen dos métodos de adaptación de lentes esclerales, de forma empírica y con caja de prueba. 

Forma empírica

Si adaptamos lente esclerales empíricamente es imprescindible conocer la sagita del segmento anterior ocular para el diámetro de la lente a adaptar. El equipamiento necesario pasa por disponer de un perfilómetro escleral o en su defecto un OCT  de polo anterior o sistema de Scheimpflug. También se puede calcular a través de moldes de impresión. Pero debido a su difícil adquisición y alto costo, lo más frecuente es adaptar lentes esclerales con cajas de pruebas.

Caja de pruebas

El uso de cajas de pruebas permite la visualización de la lente directamente y realizar cambios “in situ” durante la adaptación. A la hora de seleccionar una caja de pruebas se deben tener en cuenta varios aspectos. Hay muchos diseños y cada uno de ellos puede aportar diferentes soluciones para una misma situación. Se aconseja adquirir una caja de pruebas únicamente y trabajar todas las posibilidades que ofrece ese diseño elegido en profundidad. Solo tras completar la curva de aprendizaje y una vez que nos sintamos cómodos durante la adaptación, se recomienda adquirir otra caja de pruebas diferente. La disponibilidad de diferentes diámetros, la capacidad de incluir diseños tóricos o multifocales, la gestión de superficies prolatas y oblatas, la posibilidad de realizar microvaulting o muescas periféricas y todas las demás posibilidades futuras (control de aberraciones, etc.) nos ayudarán a elegir un diseño u otro. Aunque no es objeto de este curso, entendemos que existen otras variables para elegir una lente u otra como es la rapidez y precisión durante la fabricación, y la relación personal con el fabricante/distribuidor, entre otros.

Lampara de hendidura

Para la visualización de la lente es necesario el uso de lámpara de hendidura. La lámpara de hendidura debe tener aumentos suficientes para poder realizar la técnica de comparación del menisco lagrimal con la lente de contacto fácilmente. Los aumentos recomendables para ello varían entre 25x y 40x ya que con menos aumentos la interpretación del grosor de la bóveda se vuelve más difícil. La lámpara debe incluir filtro azul cobalto para su uso con fluoresceína (imprescindible el uso de filtro wratten para visualizar correctamente la fluorescencia de la fluoresceína).

Para comparar el espesor del menisco lagrimal (en verde por la fluoresceína) con el espesor de la lente escleral necesitamos usar aumentos. Siempre que usemos fluoresceína con filtro azul cobalto debemos colocar el filtro amarillo wratten frente al ocular para aumentar el contraste y eliminar la luz azul.

También se pueden utilizar fuentes puntuales de luz o lámpara de Burton para realizar una valoración rápida de la adaptación y comprobar, por ejemplo, si existen burbujas tras la inserción de la lente. 

Al adaptar lentes esclerales tóricas necesitamos medir el ángulo de giro de la lente. En caso necesario se debe calibrar la horizontalidad de la fuente de captura.

Ventosas

Para la inserción y extracción de las lentes esclerales debemos disponer de diferentes ventosas. Para la inserción usaremos una ventosa grande específica para lentes esclerales (también válida para lentes híbridas y semiesclerales). Esta ventosa dispone de una copa de gran tamaño sobre la cual se coloca la lente escleral, estabilizándola para su inserción en el ojo. Estas ventosas pueden ir ventiladas o no. La ventilación evita el efecto de succión que puede tener este tipo de ventosa sobre la lente y que dificultan su colocación, ya que el paciente puede tener dificultad en poner la lente y “apretar” la ventosa a la vez para eliminar esa succión.

Las ventosas de inserción suelen venir sin ventilación en su parte posterior. Si la lente escleral se queda pegada a la ventosa, debemos evitar la succión de esta sobre la lente, cortando la parte inferior.

Para la extracción de la lente se utilizan dos tipos de ventosas, la clásica ventosa de lentes RGP o la ventosa de 45o. La ventosa clásica RGP no debe estar ventilada, ya que precisamente nos interesa esa succión sobre la lente escleral para poder quitarla del ojo.

Para finalizar, necesitamos una serie de material extra de uso habitual en gabinetes. Es necesario disponer de un espejo en posición horizontal (a ser posible retroiluminado) en el gabinete de contactología para el adiestramiento del paciente durante la fase de aprendizaje para poner y quitar las lentes. No debemos olvidar tener preparado suero fisiológico monodosis, capa protectora y/o servilletas de papel, fluoresceína y los sistemas de mantenimiento de lentes esclerales.

Si te ha surgido alguna duda, puedes ponerte en contacto con nosotros, el Profesor Diego López Alcón las resolverá.

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Dudas comunes de no usuarios II

Después de resolver parte de las dudas comunes de no usuarios en la entrada anterior, seguimos desgranando todas las cuestiones que os surgen.

Las lentes de contacto esclerales son una de las mejores alternativas para corregir todo tipo de defectos visuales, desde sencillos hasta los más complicados. Por este amplio abanico de circunstancias, suscitan muchas dudas, os seguimos resolviendo algunas de las más comunes de no usuarios.

Me resultan molestas las gafas cuando salgo a correr, y las lentes de contacto blandas no las tolero

Las lentes oftálmicas pueden resultar molestas, se empañan, se ensucian, nos caen, … Por ello, para ganar comodidad, se recomienda el uso de lentes de contacto. Dentro de las lentes de contacto, las esclerales, por sus características, son ideales para mejorar el confort y reducir la sequedad ocular. Por ser su diámetro más grande, no se apoyan sobre la superficie de la córnea, sino sobre la esclera. Ello permite mayor comodidad y confort en la adaptación. Entre otros beneficios, también permiten reducir la sensación de sequedad ocular que nos provoca el aire. Sin duda, una de las aplicaciones de las lentes esclerales importante es la de mejorar la sensación de ojo seco. 

Las lentes esclerales son para miopías elevadas o problemas en córnea 

Cualquier miopía de baja graduación puede compensarse mediante la adaptación de lentes de contacto blandas. Pero, no todas las lentes de contacto para miopía proporcionan la misma comodidad y calidad visual para el paciente. Y, además, tienen la ventaja de qué se pueden adaptar con alta graduación. Son una alternativa ideal para cualquier graduación y en aquellas situaciones en que por molestias u otras causas se desea prescindir de las gafas de vista.

Me operé de cirugía refractiva y ya no puedo usar lentes de contacto

Uno de los síntomas que más frecuentemente perciben los pacientes tras la intervención de cirugía refractiva es la sensación de sequedad ocular. Y el motivo es porque por la aplicación del láser sobre la córnea se destruye el tejido nervioso corneal, el cual tarda un tiempo en poder regenerarse. No obstante, es conveniente ante cualquier sensación de sequedad ocular tras la cirugía refractiva instilarse lágrima artificial o lubricante ocular. Las lentes esclerales tras cirugía refractiva son un tratamiento recomendable para paliar los síntomas de ojo seco debido al reservorio de lágrima que nos proporcionan. Sobre todo, en los casos en los que la sequedad es crónica.

Tengo trasplantada la cornea y no puedo usar lentes de contacto

Las gafas no mejorarán la visión después del trasplante de córnea en la mayoría de los casos. Y ello, es debido a que los pacientes intervenidos de queratoplastia presentan elevados grados de astigmatismo irregular. Además, como el astigmatismo irregular es corneal, la alternativa de elección es la adaptación de una lente de contacto. Pero, tampoco cualquier adaptación de lente de contacto es aconsejable después de un trasplante corneal. De hecho, comúnmente se ha aconsejado la adaptación de las lentes de contacto rígidas corneales, pero estas con frecuencia resultan molestas. Las lentes de contacto esclerales, no se apoyan sobre la córnea, por lo que inducirán mayor comodidad en el porte. Otra razón, quizás más importante, es que no hay apenas límites de parámetros. Es decir, cuando la córnea presenta grandes irregularidades, una lente corneal no podrá adaptarse. Se moverá mucho, se caerá y la visión será inestable. Sin embargo, una lente escleral sí la podremos adaptar. Casi sin límites de parámetros, consiguiendo una visión mucho más estable.

Esperamos que os hayamos resuelto alguna de las dudas más comunes que teníais. Si tienes más cuestiones acerca de estos temas o de otros, déjanos tu consulta en comentarios y el profesor Diego López te responderá.

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Medidas de polo anterior para lentes esclerales

Medidas de polo anterior para lentes esclerales

Una de las principales limitaciones a la hora de adaptar lentes esclerales, ha sido la escasez de datos en la toma de medidas de polo anterior para lentes esclerales. La escasa información existente para describir de forma exacta el segmento anterior del ojo. Hasta ahora, la información más detallada de la superficie ocular era obtenida a partir del topógrafo. La topografía corneal es una prueba diagnóstica, no invasiva, que se utiliza para conocer las características de la córnea. Con este método, medimos la curvatura y la forma de la superficie anterior de la córnea, basado en el análisis computarizado de las imágenes obtenidas por videoqueratoscopia. Aunque estos datos son realmente precisos, la información para la adaptación de lentes esclerales es incompleta, ya que no aporta todos los datos necesarios.

El tamaño máximo de una lente escleral está definido por la posición de la inserción de los músculos extraoculares sobre la esclera respecto al limbo.
Cada ojo es diferente, y los diseños de las lentes esclerales pueden variar para amoldarse a las características individuales de forma, tamaño y profundidad ocular. Por ello, cuanta más información tengamos de esta estructura ocular, más precisa será la adaptación de las lentes. Como hemos dicho, una topografía solo corneal no es suficiente.

La topografía ha ido evolucionando durante los años en diferentes aspectos. Ahora, es posible la medición del contorno esclerocorneal y la profundidad sagital. Esto puede ayudar a predecir la profundidad y la forma requerida de una lente escleral inicial. Tienen el potencial de proporcionar información directa e indirecta para la correcta adaptación.

Contorno esclerocorneal:

Numerosas investigaciones han dado luz para entender cómo es en realidad el perfil que forma la unión entre la córnea y la esclera. 

Teóricamente, podríamos pensar que el perfil de la unión entre la córnea y esclera tiene una forma marcada o cóncava, ya que el ojo es como un globo. Sin embargo, la unión parece asemejarse más a una línea recta en la mayoría de los casos.

De diversos estudios se concluye que la esclera es mucho más irregular y asimétrica conforme nos alejamos del limbo. Así, una misma geometría de lente escleral tendrá un comportamiento totalmente diferente si lo adaptamos con un diámetro de 16,00 mm y de 19,00 mm. Otro aspecto importante que se deduce de los estudios, es que la porción nasal es más plana que en los demás cuadrantes. Al ser más plana, la elevación sagital es menor. Se tiende a encontrar mayor presión de la lente en la escleral nasal que en la temporal. Esto puede inclinar la lente y descentrarla temporalmente debido a la diferencia de sagitas. Por todo ello, es muy importante tener en cuenta la sagita para una correcta adaptación.

Sagita:

La sagita geométrica de una superficie curvada es la distancia que hay entre el centro de su arco y una cuerda determinada. Depende del radio de curvatura, de la asfericidad de la superficie y del diámetro de la cuerda seleccionada.

Al adaptar lentes esclerales, tenemos muy en cuenta la sagita. Es el parámetro que mejor describe las características necesarias para controlar el abovedamiento de la lente sobre la córnea. Una lente escleral debe tener mayor sagita que la sagita ocular para crear el menisco lagrimal necesario. Esto es imprescindible para evitar así el contacto sobre la córnea.

Según los estudios, se puede considerar que la altura sagital en ojos normales y con queratocono es muy similar. El valor aproximado es de 2000 micras. Esos resultados resaltan que las diferencias de altura sagital entre un ojo normal y un ojo con queratocono se producen en la córnea anterior y no en la periférica, ni en la esclera anterior. Entonces, si se dispone de un equipamiento que pueda medir la altura sagital corneal en la cuerda de 10,0 mm. También se puede calcular el valor aproximado de la sagita total ocular para un diámetro escleral de 15,0 mm (diámetro que coincide con el de una gran variedad de diseños de lentes esclerales). Para ello sumaríamos el valor en micras de la sagita medida a 10,0 mm y la constante asumida de 2000 um.

Aparatos de medida:

Para medir la sagita del globo ocular , se utilizan diferentes aparatos y técnicas. Como hemos dicho, se puede calcular la sagita para la cuerda de 15,0 mm midiendo con un topógrafo la sagita para la cuerda de 10,0 mm y sumándole posteriormente el valor de 2000 um. Aunque existe mucha variabilidad, puede ser una aproximación válida. A través de OCT, también se puede calcular la sagita total ocular. En este caso, la limitación principal viene determinada por el diámetro de cuerda que podamos seleccionar. No todos los tomógrafos son capaces de alcanzar una cuerda de 15,0mm.

Recientemente, han aparecido dos dispositivos capaces de medir la elevación del polo anterior ocular (eaglet-eye® y sMap3D®). Con esta tecnología aparece un nuevo concepto llamado “perfilometría” capaz de medir el perfil esclerocorneal hasta 22,0 mm.

La perfilometría óptica es un método basado en interferometría sin contacto para caracterizar la topografía de superficie y poder mapear las superficies corneal y escleral. Las técnicas de perfilometría son capaces de obtener imágenes más allá de una cuerda escleral de 20 mm. Gracias a esta técnica, es posible extraer información específica sobre la forma de la córnea y la conjuntiva-esclera, basándose en los mapas generados por el perfilador.

La perfilometría, nos permite seleccionar el diseño más adecuado del área periférica de la lente. Con ello, se obtiene un mejor apoyo y una correcta estabilidad de la lente. 
Aunque son aptos para valorar la sagita en multitud de cuerdas, la toricidad escleral y otros parámetros, esta tecnología es todavía muy joven. No puede ser aplicada de forma estandarizada a todos los diseños de lentes esclerales con simples fórmulas y reglas.

Gracias a estos avances, se puede afirmar que las lentes esclerales diseñadas por un modelo matemático son una alternativa terapéutica segura y útil en casos de lentes de contacto de difícil pronóstico. Además, con el continuo avance tecnológico en los topógrafos de elevación corneal y escleral combinados, es posible obtener una visión más global de la superficie escleral con un moldeado personalizado en la lente elegida.

Estos avances han permitido nuevas adaptaciones exitosas de lentes esclerales, personalizando aún más los diseños existentes por parte de los laboratorios.
Pese a todo, todavía se siguen necesitando numerosos estudios que avalen todo lo aportado hasta la fecha para conseguir en un futuro mejor calidad y mayor cantidad de adaptaciones exitosas de lentes esclerales.

Si tienes dudas acerca de la adaptación de lentes esclerales, ponte en contacto con nosotros. El profesor Diego López Alcón estará encantado de ayudarte.

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¿A quién van dirigidas las lentes esclerales?

Las lentes de contacto esclerales son una de las alternativas de elección para corregir los defectos visuales. Tienen la ventaja de que permiten la independencia de las gafas, mejorando así la calidad visual. Pero ¿a quién van dirigidas y para qué casos se recomiendan? En el blog de hoy de Lentes Esclerales, te mencionamos 6 situaciones diferentes.

–       Tengo alta graduación y me molestan mis gafas

¿Te sientes limitado usando gafas? ¿Te resultan incómodas las monturas? ¿Sientes que tu campo visual es reducido? Las lentes de contacto esclerales son una alternativa para todos aquellos usuarios que quieren prescindir de las gafas comunes y padecen graduaciones altas, astigmatismos elevados, miopías e hipermetropías, presbicia…

–       He sido operado de trasplante de córnea

El trasplante de córnea consiste en la sustitución parcial o total de la córnea enferma, por una córnea sana y transparente. La visión después de la cirugía suele ser insuficiente y sólo se recupera con el uso de lentes de contacto, la cual debe respetar el nuevo tejido implantado y no interaccionar con los puntos de sutura ya que podría provocar complicaciones indeseables. Las lentes de contacto esclerales cumplen con estos requisitos, y deben ser consideradas como la primera opción de tratamiento.

–       Tengo síndrome de ojo seco

El Síndrome de ojo seco, también se suele relacionar con el Síndrome de Sjögren. Este síndrome se trata de un trastorno autoinmunitario que destruye las glándulas que producen lágrimas y saliva, causando sequedad en la boca y los ojos. También se puede padecer ojo seco por causas de edad, cambios hormonales, etc.

Las lentes esclerales son la mejor opción, ya que se adaptan formando una bóveda que cubre la córnea, y ésta, al rellenarse de suero fisiológico mantiene hidratado el ojo y previene de úlceras e irritaciones.

–       He sido operado de cirugía refractiva

La cirugía refractiva puede dejar secuelas e irregularidades en la córnea, provocando una visión inadecuada y destellos (sobre todo por la noche), así como causar dolor ocular crónico.. Además, también puede volver a aparecer miopía,  astigmatismo o hipermetropía, por eso, al variar la forma de la córnea, el uso de cualquier tipo de lentes de contacto se vuelve complicado.

Las lentes esclerales son capaces de ajustarse perfectamente a una córnea de estas características, ya que se ajustan al ojo de tal manera que hacen que la recuperación visual sea exitosa. 

–       Padezco queratocono

El queratocono, es una deformación de la córnea que va adelgazando progresivamente su estructura. En casos complejos, puede requerir hasta un trasplante de córnea, y sus síntomas van desde la pérdida de visión hasta picores frecuentes y destellos en las luces.

Las lentes esclerales, están especialmente indicadas para este caso, ya que no tienen contacto con el ápex corneal, la zona más sensible y delicada. Además, son muy cómodas y no se caen del ojo.

  • Tengo intolerancia a las lentes de contacto

Las lentes de contacto esclerales son una alternativa para aquellas personas que tienen intolerancia a otras lentes de contacto. De hecho, cuando no se pueden usar lentes blandas, las lentes rígidas son las más recomendables. Además, si no has conseguido adaptarte a las lentes rígidas corneales, puedes usar esclerales.

Cada vez son más las personas que precisan de Lentes Esclerales y buscan contactólogos de confianza que adapten este tipo de lentes en su zona. 

Por ese motivo, en Lentes Esclerales trabajamos a diario para satisfacer dicha demanda. En concreto y más fácilmente, para que los pacientes dispongan de un buscador directo de especialistas en su ciudad.

Encuentra a tu profesional en nuestro buscador de profesionales. ¿Tienes alguna duda o pregunta sobre el tema? ¡Déjanos tu comentario en este blog y el profesor Diego López responderá.

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Lentes Esclerales para niños

La efectividad y la facilidad de uso de las lentes esclerales han ido avanzando notablemente en los últimos años. Hasta ahora nos hemos estado refiriendo al tratamiento de este tipo de lentes para pacientes generalmente adultos. 

Pero… ¡Atención a todos los padres! ¿Sabéis que también adaptamos a los niños las lentes esclerales?

Como ya hemos comentado en otras ocasiones, uno de los muchos beneficios de las lentes esclerales es su mayor tamaño con respecto al resto de lentes de contacto. Esto hace que sean muy cómodas durante todo el tiempo de uso. Es importante dedicar tiempo al proceso ya que son pacientes que a veces carecen de cooperación y autocontrol.

Realmente no hay una edad mínima recomendada para su uso en niños. Aunque lo más común es que puedan utilizarlas a partir de los 5-6 años de edad, con la previa colaboración de un oftalmólogo para cada caso, ya que cada ojo es único y debe tratarse de forma personalizada para conseguir la máxima calidad de visión.

¿Para qué tipo de casos están recomendadas las lentes esclerales en niños?

Como en los adultos, las lentes esclerales están recomendadas para diversas patologías o situaciones, como por ejemplo:

  • Irregularidades corneales.
  • Cicatrices corneales.
  • Astigmatismos muy elevados.
  • Trastornos de la superficie ocular.
  • Queratocono avanzado.
  • Ojo seco.
  • Problemas con los párpados

¿Cuál es el proceso de adaptación de las lentes esclerales en niños?

Tanto el proceso de adaptación como las indicaciones de uso y mantenimiento de las lentes esclerales, son las mismas en niños y adultos. 

Solo que en este caso, no debemos olvidar que son niños. Por lo tanto, serán los padres quienes deberán aprender a colocar y quitar las lentes, además de ejercer una supervisión continua en el menor.

Es imprescindible establecer un ritual diario, en el que los niños adquieran una rutina con sus nuevas lentes. Esto hará que se sientan más cómodos, adquieran un hábito y cooperen con los padres. El uso de lentes de contacto esclerales en niños, no tiene por qué ser difícil si todas las partes hacen equipo. 

En Lentes Esclerales, te daremos toda la información que necesitas, así como todas las recomendaciones e indicaciones para que tu hijo se beneficie de todas las ventajas que le pueden aportar este tipo de lentes para su salud visual. ¡Contacta con nosotros!

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Consejos para ponerse una lente escleral

Sin duda, el mantenimiento y la limpieza de una lente de contacto escleral es la parte más aburrida de los usuarios. Sin embargo, debemos ser conscientes de que también es una función fundamental.

Un buen mantenimiento de tus lentes de contacto es vital para evitar infecciones y que las lentes esclerales cumplan correctamente su función en nuestra visión. También es necesario conocer los pasos a seguir para ponerse una lente escleral correctamente. 

Por ello, hoy te explicamos todos los pasos a seguir sobre el uso de las lentes de contacto esclerales, y algunas recomendaciones para que puedas disfrutar de ellas con comodidad. 

  1. Lávate las manos antes de tocar las lentes.

Lo primero que debes hacer, es lavarte las manos con jabón y secarlas bien para una correcta higiene durante el proceso. Así evitaremos el contacto con gérmenes o restos de otros componentes como maquillaje, perfumes, etc. 

  1. Saca la lente de su estuche con cuidado.

Es recomendable comenzar siempre con el mismo ojo, para así evitar errores o posibles intercambios. Aunque las lentes aparentemente son idénticas, cada una tendrá características diferentes para cada ojo.

  1. Limpia la lente con suero fisiológico.

Una vez saques la lente del estuche, debes aclararla con suero fisiológico para eliminar restos del líquido anterior para desinfectarla.

  1. Rellena la lente con suero antes de colocarla.

Para poder ponerte la lente dentro del ojo, es necesario aplicar unas gotas de suero fisiológico dentro de la lente de contacto. Es importante que no tenga conservantes y que haya sido fabricado en unas condiciones de higiene adecuadas.

  1. Coloca la lente.

Para evitar que el suero se derrame, coloca un espejo sobre una superficie plana y mira hacia abajo sobre un punto fijo. Abre los párpados con la ayuda de las yemas de tus dedos y con la otra mano o con la ventosa de copa grande, inserta suavemente la lente de contacto sobre el ojo.

A continuación, parpadea un par de veces hasta que sientas que se ha colocado de manera correcta y limpia con una gasa el suero restante.

  1. Comprueba que no existan burbujas

Una vez colocada la lente, debes asegurarte de que no se hayan formado burbujas bajo la misma. Si tienes, debes quitarte la lente y volver a colocarla con más cuidado.

Y ahora… ¡A gozar de buena visión! Ya tienes colocadas tus lentes esclerales. ¿Necesitas más información sobre su adaptación o limpieza? ¡No dudes en ponerte en contacto con nosotros! Deja un comentario…

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