Caso de paciente con DMAE y lesión corneal

Caso real
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Ya os hablé de la charla que impartí en el congreso de la SEEBV celebrado en Zaragoza el pasado mes de octubre. Como sabéis, la charla la he titulado “Hasta el infinito y más allá” y ya os he explicado el porqué de este nombre. Hoy os hablo de la segunda parte. En ella expliqué las limitaciones de las lentes esclerales con estos pacientes y os cuento el caso de Isabel, una paciente con DMAE y lesión corneal.

Limitaciones y problemas

Muchas veces nos encontramos con pacientes con problemas retinianos que a mayores tiene irregularidades corneales. Tenemos que buscar la mayor calidad visual para enviar la mejor imagen posible a la retina. Para ello, adaptamos una lente que sea capaz de compensar con el menisco lagrimal esa irregularidad y, ¡qué mejor!, que una lente escleral. Cómoda, no se mueve y nos proporciona una imagen estable durante todo el día. 

Cuando un paciente coloca una lentes escleral, le pedimos que observe la lente por si tiene alguna burbuja. Esta burbuja nos provoca mala visión y riesgo de hipoxia. Por ello, es necesario que la detecte y pueda solucionarlo rellenando la lente con solución salina. Pero ¿qué hacemos con pacientes de baja visión? La primera opción son los espejos cóncavos iluminados que nos proporcionan una imagen más aumentada. Sin embargo, no todos pueden hacerlo, para ello tenemos que pedirle a los familiares y cuidadores que ayuden al paciente y comprueben si hay burbuja o no.

Caso práctico

Isabel, es una paciente con DMAE. Tiene una visión bastante reducida pero se ha adaptado a ella y se defiende perfectamente. Un día, Isabel sufre un accidente doméstico y daña la superficie ocular al recibir impactos de cristales en las córneas.

Isabel quiere la visión que tenía antes del accidente, ya que ahora ve mucho menos. Era baja pero se defendía perfectamente. Ahora, Isabel no puede distinguir a sus nietos, no puede ver la tv ni el número del autobús que solía coger para ir de compras. Desde el accidente perdió la autonomía.  

Isabel acudió a mi consulta para adaptar lentes esclerales. Sabía que iba a ser complicada la adaptación pero ella quería recuperar su independencia. En principio la manipulación era muy complicada pero la motivación era máxima. Gracias al ingenio y a la ayuda de los familiares, cumplimos el sueño de Isabel. 

Hasta el infinito y más allá

Hasta el infinito y más allá tiene que ver con cumplir los sueños. Y para ello, creo en las lentes esclerales y en sus infinitas posibilidades. 

Las lentes esclerales están evolucionando, en los últimos 5 años han aparecido muchísimas opciones nuevas de lentes esclerales que antes no había. Y este aumento no se queda ahí, tenemos nuevos materiales y diseños en camino que van a llegar. Gracias a esto, vamos a disponer de muchas más opciones en nuevos tratamientos que nos ayudarán, por ejemplo, a minimizar aberraciones. ¡Es impresionante!

Hasta el infinito, y más allá. Para mí, no solo significa la amistad, también la esperanza, por ello las lentes esclerales son una herramienta poderosa para cambiar la vida de las personas con baja visión, y la tuya. Estoy a tu disposición para dudas, consultas y sugerencias. ¡Ponte en contacto!

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