Mi historia de amor (I) con las lentes esclerales: nuestros inicios

Mi historia de amor
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En esta historia de amor entre yo (Diego López) y las lentes esclerales, las primeras en “nacer” fueron ellas. De hecho, las primeras lentes de contacto que se inventaron fueron esclerales. Inicialmente, estas lentes partían de diseños de ojos artificiales, unas estructuras de gran diámetro colocadas directamente sobre la superficie ocular. Por cierto, ¿sabías que la elaboración de ojos artificiales comienza en Egipto alrededor del 2000 a.c?, estos se utilizaban al embalsamar los cadáveres por la creencia de que podrían seguir viendo después de la muerte. Yo nací un poco más tarde…

Su nacimiento

En esta historia de amor, el nacimiento de una de las partes se remonta a 1887. En ese año, Edwin Theodor Sämisch (oftalmólogo) pidió a F. A. Müller y a sus hijos Fiedrich y Albert que fabricaran una especie de concha de vidrio transparente con el objetivo de proteger la córnea de uno de los ojos que se había quedado muy mal después de una cirugía de párpados. La familia Müller era fabricante de ojos artificiales y se les considera como los primeros fabricantes de una lente escleral (o lente de contacto). Aunque la función principal no era mejorar la visón, sino proteger el ojo, se merecen este mérito. 

Posteriormente, en 1888,  Adolf Eugen Gaston Fick, oftalmólogo alemán, describió su uso para corregir la visión logrando una mejora de la Agudeza Visual (AV) desde 2/60 a 6/36. 

Etapa adulta

La adolescencia de las lentes esclerales fue de la mano de Muller y Carl Zeiss, que elaboraban lentes esclerales con vidrio esmerilado. La mayoría de edad se produjo en 1930 con el desarrollo de plásticos como el polimetilmetacrilato (PMMA). Estas lentes pesaban la mitad, eran casi irromplibles y el proceso de fabricación era más sencillo. Pero no eran perfectas, limitaban mucho el oxígeno al ojo.

Tras una época en desuso y casi en el olvido,  ya en su época adulta, en 1983, Donald Ezequiel tuvo la maravillosa idea de utilizar materiales permeables al oxigeno, y esto hizo que resurgieran. Desde entonces su popularidad sigue en aumento. 

En estos últimos años ha habido una explosión de nuevos diseños, materiales e innovaciones de las lentes esclerales en todo el mundo, provocando que cada vez sea mayor su uso.

Mi nacimiento

Yo nací un 14 de agosto de 1974 en Alhama, un pequeño municipio de Murcia. Allí empecé a tener grandes sueños. Desde bien pequeño sentía admiración por todo lo relacionado con la salud y siempre he tenido especial curiosidad por lo que rodeaba al apasionante mundo de la visión. Esto me llevó a estudiar óptica y optometría. En 1995 finalicé mis estudios en la Diplomatura y empecé cuatro años de experiencias en España y en el extranjero en diferentes centros ópticos. 

Etapa adulta

Con lo aprendido, en 1999 inicié mi andadura empresarial con la apertura de óptica ALCÓN, una empresa de carácter familiar situada en el lugar donde nací y donde empezó todo, en Alhama de Murcia.

En el año 2005 entré a formar parte de la Universidad de Murcia como profesor de la Facultad de óptica y optometría y en 2012 obtuve el Grado en Optometría y el Máster oficial Interuniversitario de Investigación en Ciencias de la Visión. Desde entonces, me he especializado en la adaptación de lentes de contacto avanzadas, dedicando mi docencia al conocimiento e investigación en el área de la contactología. Asimismo, combino mi actividad docente con la dirección de la sección de adaptaciones de lentes de contacto especiales en la Clínica Universitaria de Visión Integral (CUVI). En la actualidad, estoy desarrollando mi labor investigadora con el prestigioso grupo CIVIUM.

En el siguiente capítulo te cuento cómo nos conocimos, y cómo surgió nuestra historia de amor. Te puedo adelantar que fue un flechazo. Amor a primera vista.

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