Ojo seco y vuelta a la rutina: cuando las lentes esclerales pueden ayudarte a recuperar el confort 

Ojo seco y vuelta a la rutina
Compartir este artículo

Tabla de contenidos

Septiembre significa volver. Volver al trabajo, a las clases, a los horarios, a las pantallas y, para muchas personas, a pasar ocho horas al día en espacios climatizados, lo que es sinónimo a ojo seco. Por lo que también significa que vuelvan algunas molestias que durante las vacaciones parecían haberse quedado atrás.

Picor, escozor, sensación de arenilla, ojos cansados, necesidad constante de utilizar lágrimas artificiales o una visión que se vuelve borrosa a medida que avanza el día.

Cuando estos síntomas aparecen de forma frecuente, podríamos estar ante un problema de ojo seco.

Y aunque existen diferentes alternativas para abordarlo, en determinados casos más complejos las lentes esclerales pueden convertirse en una gran aliada.

¿Por qué las pantallas pueden empeorar las molestias del ojo seco?

Cuando estamos concentrados delante de un ordenador, una tablet o un teléfono móvil tendemos a parpadear con  menor frecuencia o de forma incompleta.

El parpadeo es fundamental para distribuir correctamente la lágrima por la superficie ocular.

Si disminuye, la película lagrimal puede volverse menos estable y aparecer síntomas como:

  • Sequedad ocular.
  • Ardor o escozor.
  • Sensación de cuerpo extraño.
  • Ojos rojos.
  • Pesadez ocular.
  • Visión fluctuante.
  • Necesidad de parpadear para volver a enfocar.
  • Molestias al final de la jornada.

Si además trabajamos en un espacio con aire acondicionado, calefacción, baja humedad ambiental o corrientes de aire, las molestias pueden intensificarse.

Por eso algunas personas llegan a septiembre y descubren que sus ojos no llevan tan bien la vuelta a la rutina como ellas.

Cuando ponerse lágrimas constantemente no es suficiente

Las lágrimas artificiales pueden ser una herramienta importante para muchas personas con ojo seco.

Sin embargo, existen casos en los que el problema es más complejo y las molestias persisten a pesar de utilizar diferentes tratamientos.

El paciente puede entrar entonces en una dinámica frustrante:

Se pone lágrimas, mejora temporalmente y, poco después, vuelve a sentir sequedad.

La visión vuelve a fluctuar.

Los ojos vuelven a molestar.

Y llega un momento en el que actividades aparentemente normales, como trabajar delante del ordenador, conducir o leer durante varias horas, resultan incómodas.

En estos pacientes es fundamental realizar una valoración individualizada de la superficie ocular y estudiar qué está provocando los síntomas.

Porque no todos los ojos secos son iguales.

¿Qué tienen de diferente las lentes esclerales?

Las lentes esclerales tienen un diseño muy diferente al de una lente de contacto blanda convencional.

Su diámetro es mayor y se apoyan sobre la esclera, la parte blanca del ojo, evitando el apoyo directo sobre la córnea.

Pero hay una característica especialmente interesante para determinados pacientes con alteraciones de la superficie ocular.

Antes de colocar la lente, esta se llena con solución salina adecuada. Al situarse sobre el ojo queda un reservorio líquido entre la lente y la córnea.

De esta forma, la superficie corneal permanece bañada por líquido mientras se utiliza la lente.

Una especie de “cámara de hidratación” para la córnea

Esta es una de las grandes ventajas de las lentes esclerales en determinados casos de ojo seco.

El reservorio líquido puede ayudar a mantener un entorno estable sobre la superficie ocular y, además, la propia lente actúa como una barrera frente a agentes externos.

Esto puede resultar especialmente interesante para personas que pasan muchas horas expuestas a:

Pantallas, aire acondicionado, calefacción, ambientes secos o jornadas laborales prolongadas.

No se trata únicamente de corregir la graduación.

En estos casos buscamos también confort y protección de la superficie ocular.

Visión más estable durante la jornada

El ojo seco no solamente produce molestias.

También puede afectar a la calidad visual.

La lágrima constituye una parte importante del sistema óptico del ojo. Cuando la película lagrimal es inestable, la visión también puede fluctuar.

Es el típico paciente que comenta:

“Veo borroso, parpadeo y vuelvo a ver mejor.”

O:

“Por la mañana veo bastante bien, pero al final del día mi visión empeora.”

Las lentes esclerales crean una superficie óptica regular delante de la córnea y mantienen el reservorio líquido bajo la lente, lo que puede proporcionar una visión más estable en pacientes correctamente seleccionados.

No todos los ojos secos necesitan lentes esclerales

Esto es importante.

Tener molestias oculares no significa automáticamente necesitar una lente escleral.

El ojo seco puede tener diferentes causas y grados de severidad, por lo que el primer paso siempre debe ser realizar una valoración adecuada.

Las lentes esclerales suelen cobrar especial interés cuando nos encontramos ante casos más complejos o cuando otras soluciones no proporcionan el confort esperado.

Por eso la adaptación debe realizarse de forma completamente personalizada.

Septiembre puede ser un buen momento para escuchar a tus ojos

Volver a la rutina también puede servir para prestar atención a esas molestias que hemos normalizado.

No deberíamos asumir que terminar todos los días con los ojos irritados, necesitar gotas constantemente o tener dificultades para mantener una visión estable frente al ordenador es simplemente “lo normal”.

Si el ojo seco está condicionando tu trabajo, tus estudios o tus actividades cotidianas, merece la pena estudiar qué está ocurriendo.

En determinados pacientes, las lentes esclerales pueden ofrecer algo que va mucho más allá de una corrección visual:

pueden ayudarles a volver a pasar el día sin estar pensando constantemente en sus ojos.

¿Tienes ojo seco y buscas una solución personalizada? Hablemos

Si las molestias, la sequedad o la visión fluctuante están condicionando tu día a día, podemos estudiar tu caso y valorar si las lentes esclerales son una alternativa adecuada para ti.

📍 Murcia – Ronda de Levante, 21
📞 604 40 24 00

📍 Alhama de Murcia – Calle Corredera, 16
📞 673 64 51 56

📍 Mula – Gran Vía, 13
📞 689 36 36 88

📍 Ceutí – C. Luis Buñuel, 1
📞 699 61 14 74

Más información sobre lentes esclerales en lentesesclerales.com

También puedes conocer más sobre formación y asesoría especializada en diegolopezalcon.com

Porque cada ojo es diferente y merece una solución adaptada a sus necesidades.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *