¿Te dijeron que no podías usar lentillas? Descubre las posibilidades de las lentes esclerales

Te dijeron que no podías usar lentillas
Compartir este artículo

Tabla de contenidos

Muchas personas llegan a consulta convencidas de que no poder utilizar lentes de contacto. 

“Las lentillas no son para mí.”

“Me resultan incómodas.”

“Se me secan los ojos.”

“No consigo ver bien con ellas.”

“Me dijeron que mi córnea era demasiado irregular.”

Han probado lentes blandas, lentes rígidas convencionales o diferentes diseños y, después de varios intentos, han terminado resignándose a utilizar gafas incluso cuando estas tampoco les proporcionan la calidad visual que necesitan.

Pero existe algo que muchos pacientes todavía desconocen:

No todas las lentes de contacto funcionan de la misma manera.

Y que una persona no haya conseguido buenos resultados con lentes convencionales no significa necesariamente que no pueda utilizar lentes esclerales.

Una lente completamente diferente

Para entender por qué las lentes esclerales pueden funcionar en pacientes que anteriormente no toleraban otras lentes de contacto, debemos empezar por su diseño.

Una lente blanda convencional se adapta directamente sobre la superficie ocular y cubre fundamentalmente la córnea.

Las lentes esclerales son diferentes.

Tienen un diámetro mayor y están diseñadas para apoyarse sobre la esclera, es decir, sobre la parte blanca del ojo.

La lente forma una especie de bóveda sobre la córnea sin apoyarse directamente sobre ella.

Entre ambas queda un espacio que se rellena con líquido antes de colocar la lente.

Esta diferencia cambia completamente la experiencia de muchos pacientes.

“Las lentes rígidas se me movían muchísimo”

Es una consulta muy frecuente.

Algunos pacientes han utilizado previamente lentes rígidas permeables al gas y recuerdan especialmente la sensación de movimiento con cada parpadeo.

Las lentes esclerales tienen un diámetro considerablemente mayor y su comportamiento sobre el ojo es distinto.

Una vez correctamente adaptadas, ofrecen una gran estabilidad, algo especialmente importante cuando buscamos una visión constante.

Esa estabilidad puede resultar fundamental en personas con córneas irregulares.

Cuando las gafas tampoco consiguen una buena visión

En una córnea regular, las gafas pueden compensar numerosos defectos refractivos.

Pero existen situaciones en las que el problema no consiste únicamente en tener miopía, hipermetropía o astigmatismo.

El problema está en la propia geometría de la córnea.

Es lo que sucede, por ejemplo, en determinados pacientes con:

  • Queratocono.
  • Córneas irregulares.
  • Cirugías refractivas previas.
  • Trasplantes corneales.
  • Traumatismos.
  • Astigmatismos irregulares.

En estos casos, cambiar continuamente la graduación de las gafas puede no resolver el problema.

Crear una nueva superficie óptica

Aquí encontramos otra de las grandes ventajas de las lentes esclerales.

Al situarse sobre la córnea y mantener entre ambas un reservorio líquido, la lente puede compensar ópticamente parte de las irregularidades de la superficie corneal.

En términos sencillos:

En lugar de intentar corregir únicamente las dioptrías de una córnea irregular, buscamos crear delante de ella una superficie óptica mucho más regular.

Por eso algunos pacientes experimentan un cambio considerable en su calidad visual cuando prueban por primera vez una lente escleral correctamente adaptada.

¿Y si dejaste las lentillas porque se te secaban demasiado?

También existe otro perfil de paciente muy habitual.

Personas que durante años utilizaron lentes blandas sin problemas pero que, progresivamente, comenzaron a notar:

  • Sequedad.
  • Picor.
  • Visión borrosa después de varias horas.
  • Necesidad constante de utilizar lágrimas.
  • Sensación de querer quitarse las lentes al terminar la jornada.

Finalmente dejaron de utilizarlas porque ya no resultaban cómodas. En determinados casos, las lentes esclerales pueden ofrecer una alternativa interesante debido a su particular sistema de adaptación. El reservorio líquido situado entre la lente y la córnea ayuda a mantener la superficie corneal en un entorno hidratado mientras se utiliza la lente.

Una adaptación que debe hacerse a medida

Las lentes esclerales no son lentes que simplemente se elijan según una graduación.

Su adaptación requiere estudiar cuidadosamente el ojo. Debemos analizar aspectos como la forma de la córnea, la esclera, el espacio existente entre la lente y la superficie ocular, el comportamiento de la lente durante las horas de uso y, por supuesto, la calidad visual obtenida. Dos pacientes con la misma graduación pueden necesitar diseños completamente diferentes.

Por eso hablamos de contactología avanzada y adaptación personalizada.

Haber tenido una mala experiencia no significa que tengas que renunciar

Este probablemente sea el mensaje más importante.

Si anteriormente probaste lentes de contacto y no funcionaron, merece la pena conocer por qué no funcionaron.

Quizá el problema no fuera que tus ojos no pudieran utilizar lentes de contacto.

Quizá simplemente necesitaban otro tipo de lente.

La evolución de la contactología permite actualmente abordar casos que hace años eran extremadamente difíciles de corregir.

Y las lentes esclerales se han convertido en una de las herramientas más interesantes para conseguirlo.

La pregunta no siempre es “¿puedo usar lentillas?”

Quizá deberíamos formularla de otra manera:

¿Qué lente necesita realmente mi ojo?

Porque cada córnea tiene una geometría diferente, cada superficie ocular presenta unas necesidades concretas y cada paciente tiene unas exigencias visuales distintas.

Encontrar la respuesta requiere tecnología, experiencia y, sobre todo, una adaptación individualizada.

¿Has probado otras lentes de contacto sin éxito? Estudiemos tu caso

Si utilizaste lentes de contacto y tuviste que abandonarlas por incomodidad, sequedad, movimiento o mala calidad visual, podemos valorar si las lentes esclerales pueden ofrecerte una alternativa.

📍 Murcia – Ronda de Levante, 21
📞 604 40 24 00

📍 Alhama de Murcia – Calle Corredera, 16
📞 673 64 51 56

📍 Mula – Gran Vía, 13
📞 689 36 36 88

📍 Ceutí – C. Luis Buñuel, 1
📞 699 61 14 74

Más información sobre lentes esclerales en lentesesclerales.com

Formación y asesoría especializada en diegolopezalcon.com

Que otras lentes no hayan funcionado no significa que no exista una solución para tu visión.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *