Repaso 2023

Repaso del 2023

Hoy quiero hacer un pequeño repaso por el año 2023, un año lleno de emocionantes experiencias y momentos inolvidables. Pero antes que nada, quiero expresar mi más sincero agradecimiento a cada uno de vosotros por estar a mi lado durante este viaje. Tu apoyo y compañía ha sido fundamental para mí, y no puedo sentirme más agradecido por tenerte como parte de esta comunidad.

Primavera – verano

¡El 2023 comenzó con un ritmo frenético! A principios de abril tuve el privilegio de impartir un curso presencial de lentes esclerales en Murcia. Me encanta poder compartir conocimientos con colegas apasionados por esta área.

Pero eso fue solo el comienzo. A finales de abril, tuve el placer de repetir el mismo curso sobre lentes esclerales para poder llegar a más compañeros. Cada momento de formación es una oportunidad para enriquecerme y mejorar en mi práctica profesional, ¡vosotros me aportáis a mi tanto como yo a vosotros!

El mes de julio trajo consigo una entrevista en la 7 TV, donde compartí recomendaciones sobre cómo disfrutar del verano con lentes de contacto. Fue una experiencia gratificante poder difundir información útil y relevante para quienes confían en mí para el cuidado de su visión.

Pero el punto culminante del verano fue, sin duda, mi viaje a Colombia a finales de julio. Durante unas jornadas de formación en la Universidad de Santo Tomás en Bucaramanga, pude sumergirme completamente en mi pasión por las lentes de contacto. Agradezco de todo corazón a todos los asistentes a mis conferencias por su cálida acogida y su interés en los temas que tanto me apasionan. ¡Nos vemos pronto!

Agosto fue un mes de nuevos comienzos. Lancé mi propio podcast, una plataforma que me permite compartir aún más contenido y conectarme con una audiencia diversa y entusiasta. También tuve la oportunidad de disfrutar de un momento de relajación y diversión con mis compañeras, colegas y amigas durante una sesión de fotos.

Otoño – invierno

Finalmente, en octubre participé en las VII Jornadas de Baja Visión organizadas por la SEEBV, donde tuve el honor de contribuir con mi experiencia y conocimientos en este importante campo de la salud visual.

En resumen, el año 2023 fue un viaje emocionante y lleno de aprendizaje. 

Agradezco profundamente a todos los que lo habéis compartido conmigo, y estoy emocionado por los nuevos proyectos que tengo en mente. ¡Sigamos avanzando juntos! ¿Me acompañas?

Diego López Alcón, un enamorado de las lentes esclerales.

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Caso real

Caso de paciente con DMAE y lesión corneal

Ya os hablé de la charla que impartí en el congreso de la SEEBV celebrado en Zaragoza el pasado mes de octubre. Como sabéis, la charla la he titulado “Hasta el infinito y más allá” y ya os he explicado el porqué de este nombre. Hoy os hablo de la segunda parte. En ella expliqué las limitaciones de las lentes esclerales con estos pacientes y os cuento el caso de Isabel, una paciente con DMAE y lesión corneal.

Limitaciones y problemas

Muchas veces nos encontramos con pacientes con problemas retinianos que a mayores tiene irregularidades corneales. Tenemos que buscar la mayor calidad visual para enviar la mejor imagen posible a la retina. Para ello, adaptamos una lente que sea capaz de compensar con el menisco lagrimal esa irregularidad y, ¡qué mejor!, que una lente escleral. Cómoda, no se mueve y nos proporciona una imagen estable durante todo el día. 

Cuando un paciente coloca una lentes escleral, le pedimos que observe la lente por si tiene alguna burbuja. Esta burbuja nos provoca mala visión y riesgo de hipoxia. Por ello, es necesario que la detecte y pueda solucionarlo rellenando la lente con solución salina. Pero ¿qué hacemos con pacientes de baja visión? La primera opción son los espejos cóncavos iluminados que nos proporcionan una imagen más aumentada. Sin embargo, no todos pueden hacerlo, para ello tenemos que pedirle a los familiares y cuidadores que ayuden al paciente y comprueben si hay burbuja o no.

Caso práctico

Isabel, es una paciente con DMAE. Tiene una visión bastante reducida pero se ha adaptado a ella y se defiende perfectamente. Un día, Isabel sufre un accidente doméstico y daña la superficie ocular al recibir impactos de cristales en las córneas.

Isabel quiere la visión que tenía antes del accidente, ya que ahora ve mucho menos. Era baja pero se defendía perfectamente. Ahora, Isabel no puede distinguir a sus nietos, no puede ver la tv ni el número del autobús que solía coger para ir de compras. Desde el accidente perdió la autonomía.  

Isabel acudió a mi consulta para adaptar lentes esclerales. Sabía que iba a ser complicada la adaptación pero ella quería recuperar su independencia. En principio la manipulación era muy complicada pero la motivación era máxima. Gracias al ingenio y a la ayuda de los familiares, cumplimos el sueño de Isabel. 

Hasta el infinito y más allá

Hasta el infinito y más allá tiene que ver con cumplir los sueños. Y para ello, creo en las lentes esclerales y en sus infinitas posibilidades. 

Las lentes esclerales están evolucionando, en los últimos 5 años han aparecido muchísimas opciones nuevas de lentes esclerales que antes no había. Y este aumento no se queda ahí, tenemos nuevos materiales y diseños en camino que van a llegar. Gracias a esto, vamos a disponer de muchas más opciones en nuevos tratamientos que nos ayudarán, por ejemplo, a minimizar aberraciones. ¡Es impresionante!

Hasta el infinito, y más allá. Para mí, no solo significa la amistad, también la esperanza, por ello las lentes esclerales son una herramienta poderosa para cambiar la vida de las personas con baja visión, y la tuya. Estoy a tu disposición para dudas, consultas y sugerencias. ¡Ponte en contacto!

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Hasta el infinito y más allá

Hasta el infinito y más allá

Os voy a hablar de la charla que impartí en el congreso de la SEEBV celebrado en Zaragoza el pasado mes de octubre. La charla la he titulado “Hasta el infinito y más allá” y en ella os cuento el caso de un paciente con DMAE y lesión corneal.

¿Por qué se llama esta charla hasta el infinito y más allá?

Como recordarás, en la película Toy Story (Disney), Buzz Lightyear utiliza esta frase que representa la amistad, la energía y el interés en perseguir tu sueño. Mi sueño con esta charla es que quedaran claras tres cosas:

  1. Que los asistentes conocieran los fundamentos de las lentes esclerales.
  2. Compartir artículos para hablar de la evidencia de lentes esclerales y baja visión.
  3. Exponer las limitaciones y problemas que existen con estos pacientes en la vida diaria.

Definición de lentes esclerales

Las lentes esclerales podemos definirlas de varias formas. Formalmente, podemos decir que la lente escleral es una lente grande, de material rígido gas permeable, que se apoya en la esclera. Pero esta definición conlleva muchas cuestiones. Por ejemplo, si no toca la córnea, ni el limbo, nuestro objetivo se focaliza en asegurar esto durante la adaptación. Por ello centramos nuestra atención con la lámpara de hendidura en que la lente esté separada de la córnea como consideramos. Considero que es más importante valorar la adaptación de la lente escleral sobre el limbo de manera precisa. Busco ese anillo de fluorescencia alrededor del limbo en la adaptación con fluoresceína para que no interfiera en esa renovación epitelial y así mantener la córnea sana y transparente. 

Cuando adapto una lente escleral, busco las tres reglas de oro:

1. Visión nítida, para ello ajusto la graduación de manera precisa.

2. Comodidad, algo obvio, lo buscamos en todas las adaptaciones.

3. Salud ocular, valorando la presión y buscando el apoyo uniforme para evitar enrojecimiento.

Evidencia científica

La primera lente de contacto que se inventó fue una escleral y desde entonces hemos visto diseños específicos que ha ido evolucionando con el tiempo, apareciendo incluso sistemas de lentes de contacto para baja visión. En un estudio del 2001, hemos visto por primera vez como hablaban de una lente de contacto telescópica. Esta lente, la ponen a prueba y miden el campo visual. Es una lente de contacto de PMMA, de -44Dp, que utilizamos como ocular del sistema telescópico, con diámetro de 9,60. La utilizaban junto con la gafa de +22Dp, que utilizaban como objetivo, y así conseguían un sistema óptico con gran aumento de la imagen y gran campo visual. Desde el principio se hipotetizaba con estas lentes, pero en este estudio era la primera vez que se median. Sin embargo, esta lente no era cómoda y se movía mucho, por lo que la visión no era estable. Además, la calidad óptica era mala debido a la degradación de la imagen. 

Posteriormente, en 2015, utilizando láminas polarizados, intentaron fabricar una lente escleral con un telescopio insertado. Cuando lo pusieron en práctica, vieron que el aumento del campo visual era importante, pero la degradación de la imagen era enorme, además de ser incómoda y tener mala permeabilidad al oxígeno. Esta lente nunca llegó a fabricarse ni ponerse a prueba en pacientes.  

Lentes esclerales y baja visión

En 2017, nos encontramos con el estudio de referencia sobre lentes de contacto con sistemas para pacientes de baja visión. Para mí, es el más importante en este campo. Empiezan hablando de la historia de sistemas telescópicos con lentes y exponen cálculos de focales, objetivos y oculares. Luego nos aconseja y nos dan directrices mediante gráficas para ayudarnos en la adaptación. Nos dice como podemos utilizar lentes corneales y lentes esclerales. Y, algo muy interesante, nos explica como, necesitando potencias muy negativas en lente ocular, podemos utilizar diseños de lentes esclerales oblatos. Gracias al menisco lagrimal que conseguimos con estos diseños, podemos ayudar a aumentar la potencia negativa en el ocular. 

En este estudio, también nos proponen una guía para adaptar una lente de contacto telescópica. Un artículo científico realmente interesante. 

Como podéis comprobar, las lentes de contacto son una considerable opción a valorar en casos de baja visión. Pero también tienen sus limitaciones e inconvenientes. En el siguiente artículo del blog os hablaré de la segunda parte de la charla, en ella hablamos de estas limitaciones con un ejemplo real. Mientras tanto, estoy a vuestra disposición para dudas, consultas o sugerencias.

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Factores que el profesional debe tener en cuenta al manipular las lentes

Vamos a ver con detalle los factores que el profesional debe tener en cuenta al manipular las lentes esclerales. En ocasiones, una buena adaptación de lentes de contacto se puede ver afectada por hábitos incorrectos, convirtiéndola en fracaso.

Repasemos cuáles son las principales técnicas de inserción y extracción de lentes esclerales.

Factores a tener en cuenta en la inserción

El objetivo es colocar la lente en el ojo sin que exista ninguna burbuja bajo la lente. La aparición de burbujas es debida en la gran mayoría de los casos por una incorrecta inserción de la lente. Ya sea porque no hemos llenado la lente con suficiente suero fisiológico, o porque se ha movido el ojo y/o la mano justo antes de entrar en contacto la lente con el ojo. Para evitar esta complicación, debemos llenar completamente la lente con suero fisiológico monodosis. El paciente debe estar cómodamente inclinado hacia delante hasta colocar la cara paralela al suelo. Previamente, debemos asegurarnos de que la lente esté limpia y desinfectada. Aclarar la lente con solución salina para eliminar los restos de líquido que pueda contener algún tipo de conservante. 

El paciente debe estar sentado sobre una silla con elevador que se pueda adaptar a las diferentes alturas tanto de los pacientes como de los contactólogos. Instruiremos al paciente para que se incline hacia delante, acerque la barbilla al cuello y mire hacia abajo. Siempre con la mirada fija en un punto que le sirva de referencia para mantener el ojo quieto. Si somos diestros, nos colocaremos a la derecha del paciente. Desde esa posición podemos acceder con mayor facilidad a cualquiera de los dos ojos utilizando nuestra mano dominante. Apoyaremos el antebrazo izquierdo sobre la cabeza del paciente para sujetar el párpado superior y ayudar al paciente a mantener la posición de su cabeza inclinada correctamente. 

Cogeremos la ventosa de inserción con el dedo pulgar e índice. De esta forma tendremos mayor precisión y control durante el proceso. Sujetamos el párpado inferior con el dedo corazón de la mano derecha y colocamos la lente directamente sobre el ojo.

Es importante realizar este movimiento de forma suave. Si apretamos demasiado podemos aumentar el efecto de succión que tienen las lentes esclerales sobre el ojo y falsear la adaptación. Además de ser molesto e incómodo para el paciente. Si estamos colocando la lente con unas gotas de fluoresceína para la valoración inicial, debemos tener cuidado con el líquido sobrante que cae tras la inserción de la lente. Este líquido puede manchar la ropa del paciente y se puede convertir en una situación realmente desagradable. 

Para prevenir esta molestia podemos utilizar una capa como las utilizadas en peluquería. Otra opción es entregar al paciente unos pañuelos que colocará el mismo bajo sus ojos para absorber ese líquido sobrante. Si no empleamos capa, el paciente sujetará únicamente los pañuelos bajo sus ojos. Es importante que separare las piernas para evitar que caiga fluoresceína sobre ellas y así evitar que se manche la ropa.

Al poner una lente escleral la cabeza debe estar inclinada hacia delante de forma paralela al suelo, si pega la barbilla al cuello la cabeza baja un poco más.

Factores a tener en cuenta en la extracción

Durante su uso, las lentes esclerales se adaptan al ojo disminuyendo la sagita inicial y produciendo un efecto de succión. Esto hace que no sea recomendable quitar la lente sin haber eliminado esa succión producida por el uso.

Para eliminar la succión, hay que introducir una burbuja bajo la lente. Para ello, el paciente debe mantener una posición recta y no inclinada como durante la inserción. Con la ayuda del párpado inferior presionaremos en la esclera inferior, justo bajo la lente, para que al separar la esclera de la lente se introduzca por sí sola la burbuja. Esto además será un indicativo de la adaptación, ya que si cuesta mucho trabajo introducir la burbuja significa que la lente está demasiado ajustada.

Ahora cogemos la ventosa. Para quitar una lente escleral del ojo con la ventosa de 45º, la situaremos en el tercio inferior de la lente (recordemos que es muy importante que antes eliminemos la succión producida por el uso introduciendo unas burbujas bajo la lente). Una vez eliminada la succión de la lente, presionaremos con la ventosa de extracción en la parte inferior de la lente y retiraremos la lente mientras el paciente mira hacia el frente.

Las lentes esclerales no se deben retirar mediante el método de estirar los párpados horizontalmente con una mano, como el usado en lentes RGP corneales. El método aconsejado es siempre con ventosa, aunque con suficiente práctica, y si por cualquier circunstancia no tenemos ventosa, podemos extraer la lente con la ayuda de los dedos sobre los párpados y presionando sobre los bordes de la lente en su parte superior e inferior, como en el método clásico de RGP corneales.

Esperamos que os haya resultado útil esta información. Si tienes alguna duda acerca de los factores que el profesional debe tener en cuenta al manipular las lentes, o de otro tema, déjanos tu consulta en comentarios y el profesor Diego López te responderá.

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Lentes esclerales en niños, estudio reciente

La popularidad y la facilidad de uso de las lentes esclerales ha avanzado a pasos agigantados en los últimos años, y ¡estamos encantados!

Como sabéis, las lentes de diseño escleral, son aptas en prácticamente todos los casos. Destacando, especialmente, su eficacia en ojos muy irregulares en los cuales es difícil ajustar otro tipo de lente de contacto. Esto hace que sean más cómodas y prácticas que otras lentes, siendo una opción ideal en pacientes pediátricos, incluso teniendo en cuenta que comúnmente carecen de cooperación y responsabilidad en el autocuidado. 

Estudio

En un reciente estudio se pretendía informar del uso de lentes de contacto esclerales de diseño personalizado en el tratamiento de pacientes pediátricos.

Para ello, revisaron retrospectivamente las historias clínicas de todos los pacientes menores de 15 años usuarios de lentes de contacto esclerales desde marzo de 2018 hasta febrero de 2020. En el estudio, se tiene en cuenta el diagnóstico oftalmológico, la intervención quirúrgica previa, los malos resultados con el uso de lentes oftálmicas y la duración del uso de las lentes.

Se entregaron lentes esclerales a 18 pacientes, un total de 24 ojos. De las 24 lentes esclerales que se utilizaron, 18 eran para rehabilitación visual en casos como el queratocono, cicatrización corneal traumática, trasplante de córnea y afaquia. Y las restantes, para la protección y optimización de la superficie ocular en casos de queratitis neurotrófica y blefaroqueratoconjuntivitis crónica.

Datos

La edad de los pacientes osciló entre 16 meses y 14 años. De media, 9,9 ± 3,5 años de desviación estándar. Los pacientes adaptados para indicaciones de enfermedades de la superficie ocular eran significativamente más jóvenes, 8,8 ± 2,5 años. 

La lectura media de queratometría máxima en pacientes con queratocono fue de 64,0 ± 12,6 dioptrías. 

En seis ojos con queratocono avanzado y en tres ojos con cicatrices traumáticas, el uso de lentes esclerales evitó la necesidad de queratoplastia. 

Quince pacientes (83 %) continuaron usando lentes esclerales con una media de período de seguimiento de 9. 2 ± 7,4 meses. 

Las únicas complicaciones han sido un caso de rechazo del injerto corneal y una abrasión corneal asociada con la inserción de lentes.

Conclusiones

Los objetivos principales durante la adaptación de lentes esclerales en pacientes pediátricos son la rehabilitación visual y la protección de la superficie ocular. Los pacientes pediátricos con queratocono avanzado y cicatrices corneales traumáticas son los que más aprecian los beneficios de las lentes esclerales. 

Los desafíos asociados con la adaptación de lentes esclerales y el proceso de aprendizaje no fueron un impedimento al uso de lentes esclerales en niños a largo plazo. 

Los autores concluyeron que las lentes esclerales en niños que sufren de errores refractivos complejos como en el queratocono o enfermedad de la superficie ocular son una modalidad viable y ciertamente mejor que otras. 

También señalaron que los profesionales que trabajan con la población pediátrica deben considerar esta modalidad de tratamiento cuando la terapia convencional falla o la intervención quirúrgica no es deseable. 

Si tienes dudas acerca de las lentes esclerales y la adaptación en edades pediátricas, o de la adaptación de lentes esclerales en general, ¡no dudes en ponerte en contacto! El profesor Diego López estará encantado de ayudarte.

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Espacio entre lente y córnea

¿Qué es la bóveda corneal?

Vamos a hablar del espacio entre lente y córnea que definimos como bóveda corneal, abovedamiento corneal, separación corneal o menisco lagrimal. Es precisamente la gran ventaja de las lentes esclerales en comparación con las lentes RGP de pequeño diámetro. Las lentes esclerales deben cubrir la córnea en toda su extensión sin tocarla. Se debe formar una bóveda entre la lente y la córnea. Por ello debemos saber en todo momento cuál es la separación que existe entre ambas estructuras. Si la separación es excesiva, podríamos tener complicaciones por una mala adaptación.

Es imprescindible controlar esta separación de forma precisa. Una excesiva separación podría afectar a la estabilidad de la lente e incluso al aporte de oxígeno. Por otro lado, si la separación es escasa, podríamos provocar trauma corneal por excesivo contacto. En un estudio realizado por Langis Michaud en 2012 se estimó que la separación ideal necesaria entre la lente y la córnea debería ser de 200 um. Para un espesor central de 250 um y un Dk de la lente mayor de 150 unidades. Si esta es la situación ideal, sería de esperar que separaciones mayores de esta cantidad reduzcan el aporte de oxígeno significativamente. Vicente Compañ en 2014 estimó la separación máxima lente-córnea obteniendo un resultado teórico de 150 um. El espesor de la lente de 200 um para un dk de 125. Según este estudio, la difusión de oxígeno está asegurada por debajo de estos valores. Estos resultados son algo más bajos que los propuestos por Michaud.

¿Como valorar esta separación?

Existen varias técnicas para comprobar la separación entre la lente y la córnea. 

1ª Técnica: Fluoresceína

La primera y más básica consiste en instilar fluoresceína y comprobar que no hay toque en la córnea. Para esta técnica los aumentos de lámpara de hendidura deben ser bajos y se debe utilizar el filtro azul cobalto de la lámpara y filtro amarillo sobre la parte posterior del sistema óptico de la lámpara para aumentar el contraste. Como todos sabemos, un apoyo de la lente sobre la córnea será visto como una zona negra al evaluar el fluorograma debido a la ausencia de fluoresceína. Por lo que el objetivo de esta técnica será evaluar posibles zonas oscuras de una forma relativamente fiable. Esta técnica tiene una limitación demasiado importante, ya que se puede dar el caso de que la separación entre la lente y la córnea sea menor de 20 um. En este caso no somos capaces de percibir el leve brillo de la fluoresceína. Tendremos la sensación de que hay toque cuando realmente no existe como tal. En cualquier caso, solo es útil para saber si la lente toca la córnea o no. 

2ª Técnica: Sección óptica

La segunda de las técnicas para evaluar la separación lente-córnea es utilizar una sección óptica con luz blanca en la lámpara de hendidura. Instilando previamente a la inserción unas gotas de fluoresceína sobre el suero fisiológico de la lente. Con esta técnica observaremos la separación entre la lente y la córnea de color verde (debido a la fluoresceína) y la compararemos con otra separación de espesor conocido. Podemos asumir que el grosor medio corneal central es de 550 um. Así, al comparar una distancia (lente-córnea) con la otra (espesor corneal) podemos hacernos una idea relativa de cuanta separación existe. En este supuesto cometemos un error muy importante. No todas las córneas tienen la misma paquimetría y además, la paquimetría aumenta conforme nos acercamos al limbo, por lo que no es uniforme completamente. Mucho menos si nos encontramos con casos como el queratocono. El espesor en el ápex corneal se puede ver dramáticamente reducido en los grados más avanzados de la enfermedad. Por lo que debemos ser cautos al utilizar esta referencia (córnea) debido a su gran variabilidad. Para evitar esta limitación es aconsejable comparar la bóveda entre la lente y la córnea con el espesor de la lente de contacto, en vez de con la córnea. Utilizaremos para ello la misma técnica de iluminación que si quisiéramos comparar con la córnea. Pero ahora nos fijaremos en las líneas de la cara anterior y posterior de la lente situadas en la parte más anterior. Dependiendo de un fabricante u otro, el espesor central de la lente escleral podrá variar entre 250 um y 400 um. Nada más fácil que contactar con el fabricante para que nos informe de este dato. Así podremos utilizar esta referencia con mayor fiabilidad debido a su estabilidad y precisión.

3ª Técnica: OCT

El tercer método para la evaluación de la bóveda corneal es mediante OCT. Sin duda, una de las técnicas más precisas que podemos utilizar en la práctica clínica hoy en día. La tomografía ocular permite una medida directa de la separación lente-córnea con un error totalmente asumible. No solo es útil para comprobar la bóveda, sino también para controlar el espesor de la lente.

¿Cómo valorar la estabilidad de la adaptación? 

Las lentes esclerales deben, por tanto, quedar separadas de la córnea unas 200 um aproximadamente (150 um como mínimo). Pero, ¿puede variar esta separación a lo largo del día?. En un estudio realizado por la Pacific University (2012) adaptaron varias lentes esclerales y calcularon la diferencia en la separación entre la lente y la córnea justo al insertar la lente y pasadas 8 horas. Los resultados mostraron una disminución en el abovedamiento de aproximadamente 100 um. Es decir, al adaptar lentes esclerales debemos dejar inicialmente una separación mayor de la que realmente buscamos como aceptable. Con el uso, la lente se acercará al ojo.

Las lentes esclerales necesitan tiempo para asentarse. Debemos esperar unos 20-30’ para realizar la primera valoración. Posteriormente, volver a revisar al paciente con entre 4 y 6 h de uso para comprobar la disminución de sagita que debemos esperar. Normalmente, dejaremos las lentes de prueba para valorar la adaptación antes de pedir las lentes definitivas. Si obtenemos una sobrerefracción muy alta y el paciente necesita ausentarse, podemos colocar una lente hidrofílica sobre la lente escleral con la sobrerefracción obtenida. Así, el paciente se sentirá más cómodo durante este periodo de prueba.

Esto debemos tenerlo en cuenta al realizar revisiones de seguimiento y asegurarnos de que con el uso se siguen cumpliendo los requisitos de separación mínima lente-córnea. En el caso de que tengamos que aumentar la bóveda, elegiremos la sagita inmediatamente superior o el siguiente radio más cerrado.

Si tienes dudas acerca de la adaptación de lentes esclerales, no dudes en ponerte en contacto vía email o redes sociales, el profesor Diego López estará encantado de ayudarte.

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Dudas comunes de no usuarios II

Después de resolver parte de las dudas comunes de no usuarios en la entrada anterior, seguimos desgranando todas las cuestiones que os surgen.

Las lentes de contacto esclerales son una de las mejores alternativas para corregir todo tipo de defectos visuales, desde sencillos hasta los más complicados. Por este amplio abanico de circunstancias, suscitan muchas dudas, os seguimos resolviendo algunas de las más comunes de no usuarios.

Me resultan molestas las gafas cuando salgo a correr, y las lentes de contacto blandas no las tolero

Las lentes oftálmicas pueden resultar molestas, se empañan, se ensucian, nos caen, … Por ello, para ganar comodidad, se recomienda el uso de lentes de contacto. Dentro de las lentes de contacto, las esclerales, por sus características, son ideales para mejorar el confort y reducir la sequedad ocular. Por ser su diámetro más grande, no se apoyan sobre la superficie de la córnea, sino sobre la esclera. Ello permite mayor comodidad y confort en la adaptación. Entre otros beneficios, también permiten reducir la sensación de sequedad ocular que nos provoca el aire. Sin duda, una de las aplicaciones de las lentes esclerales importante es la de mejorar la sensación de ojo seco. 

Las lentes esclerales son para miopías elevadas o problemas en córnea 

Cualquier miopía de baja graduación puede compensarse mediante la adaptación de lentes de contacto blandas. Pero, no todas las lentes de contacto para miopía proporcionan la misma comodidad y calidad visual para el paciente. Y, además, tienen la ventaja de qué se pueden adaptar con alta graduación. Son una alternativa ideal para cualquier graduación y en aquellas situaciones en que por molestias u otras causas se desea prescindir de las gafas de vista.

Me operé de cirugía refractiva y ya no puedo usar lentes de contacto

Uno de los síntomas que más frecuentemente perciben los pacientes tras la intervención de cirugía refractiva es la sensación de sequedad ocular. Y el motivo es porque por la aplicación del láser sobre la córnea se destruye el tejido nervioso corneal, el cual tarda un tiempo en poder regenerarse. No obstante, es conveniente ante cualquier sensación de sequedad ocular tras la cirugía refractiva instilarse lágrima artificial o lubricante ocular. Las lentes esclerales tras cirugía refractiva son un tratamiento recomendable para paliar los síntomas de ojo seco debido al reservorio de lágrima que nos proporcionan. Sobre todo, en los casos en los que la sequedad es crónica.

Tengo trasplantada la cornea y no puedo usar lentes de contacto

Las gafas no mejorarán la visión después del trasplante de córnea en la mayoría de los casos. Y ello, es debido a que los pacientes intervenidos de queratoplastia presentan elevados grados de astigmatismo irregular. Además, como el astigmatismo irregular es corneal, la alternativa de elección es la adaptación de una lente de contacto. Pero, tampoco cualquier adaptación de lente de contacto es aconsejable después de un trasplante corneal. De hecho, comúnmente se ha aconsejado la adaptación de las lentes de contacto rígidas corneales, pero estas con frecuencia resultan molestas. Las lentes de contacto esclerales, no se apoyan sobre la córnea, por lo que inducirán mayor comodidad en el porte. Otra razón, quizás más importante, es que no hay apenas límites de parámetros. Es decir, cuando la córnea presenta grandes irregularidades, una lente corneal no podrá adaptarse. Se moverá mucho, se caerá y la visión será inestable. Sin embargo, una lente escleral sí la podremos adaptar. Casi sin límites de parámetros, consiguiendo una visión mucho más estable.

Esperamos que os hayamos resuelto alguna de las dudas más comunes que teníais. Si tienes más cuestiones acerca de estos temas o de otros, déjanos tu consulta en comentarios y el profesor Diego López te responderá.

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Dudas comunes de no usuarios I

Ya conocéis las lentes esclerales, pero hay una serie de dudas comunes de no usuarios que hoy vamos a desarrollar.

Como ya sabes, las lentes de contacto esclerales son una de las alternativas de elección para corregir diferentes defectos visuales. Tienen la ventaja de que permiten la independencia de las gafas, cubren altas graduaciones y se adaptan a diferentes córneas mejorando así la calidad visual. Pero, si aun así, tienes dudas, hoy te respondemos a algunas de las más frecuentes.

Nunca encontré una lente de contacto que me resultara cómoda 

En el caso de las lentes de contacto esclerales, su adaptación difiere respecto al resto de lentillas. Así, por ejemplo, las lentes convencionales se adaptan sobre la córnea. Sin embargo, las lentes de contacto esclerales, como su propio nombre indica, se adaptan sobre la esclera del paciente. Por dicho motivo, al ser su diámetro más grande, aporta mucha más comodidad. Las lentes esclerales son una alternativa para aquellas personas que tienen intolerancia a otras lentes de contacto. De hecho, cuando no puedes usar lentes blandas, las lentes rígidas son las más recomendables.

Probé lentes de contacto rígidas convencionales y son muy incómodas, las esclerales son iguales

Las lentes esclerales son unas lentes rígidas que, a diferencia de las tradicionales, se apoyan sobre la esclera y no sobre la córnea. Por dicho motivo, además de mejorar la calidad visual, proporcionan mayor confort al paciente. Comodidad que repercutirá en todas las tareas cotidianas realizadas en el día a día.

No tolero las lentes de contacto por qué tengo ojo seco

Las lentes esclerales, por su mayor diámetro, permiten que la lágrima se mantenga durante más tiempo. Ello retrasa la evaporación de la lágrima, por lo que mejora la calidad visual del paciente. Pero, sobre todo, evita la incomodidad, molestias y el ojo rojo. Por todo esto, son la mejor opción para pacientes con ojo seco.

Tengo queratocono e intenté adaptar lentes de contacto rígidas, pero me resultan muy molestas

Cómo las lentes de contacto esclerales no apoyan sobre la córnea son recomendables para mejorar la visión en el queratocono. Su adaptación mejorará el confort al llevar las lentes de contacto, y además la visión del paciente. De hecho, es una de las aplicaciones clínicas de las lentes de contacto esclerales.

Pronto tendréis una segunda parte de «Dudas comunes de no usuarios». Mientras tanto, si tienes más cuestiones acerca de estos temas o en otros casos, déjanos tu consulta en comentarios y el profesor Diego López te responderá.

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Enfermedad de Graves y lentes esclerales 

La enfermedad de Graves es un trastorno autoinmune que se conoce más comúnmente como hipertiroidismo. Esta enfermedad se define por el aumento de la síntesis de la glándula tiroides y la producción de la hormona tiroidea.

Las hormonas tiroideas afectan a muchos sistemas orgánicos, por lo que los signos y síntomas de la enfermedad de Graves pueden ser muy variados. Aunque puede afectar a cualquiera, es más común entre las mujeres. Alrededor de 1/2000 mujeres por año se ven afectadas por la enfermedad de Graves y ocurre de 5 a 10 veces menos en los hombres. Tiene un inicio máximo entre los 40 y los 60 años de edad. 

Cómo afecta la enfermedad de Graves

Los pacientes con enfermedad de Graves a menudo presentan fatiga, debilidad, intolerancia al calor, pérdida de peso, taquicardias o temblores. A nivel ocular, pueden presentar oftalmopatía; una de las características clínicas principales y potencialmente graves.

Los pacientes con oftalmopatía de Graves pueden ser muy difíciles de manejar debido a la naturaleza compleja de la presentación de su enfermedad. Estos pacientes pueden presentar una variedad de hallazgos oculares que incluyen: retracción palpebral, hinchazón periorbitaria y palpebral, quemosis, hiperemia conjuntival, proptosis, neuropatía óptica, miopatía restrictiva, queratopatía por exposición y/o queratoconjuntivitis seca. Aproximadamente el 60 % de los pacientes con enfermedad de Graves desarrollan oftalmopatía de Graves y el 85 % de los pacientes con oftalmopatía de Graves presentan enfermedad de la superficie ocular.

Fases y tratamiento de la oftalmopatía de Graves

La oftalmopatía de Graves cursa en dos fases que son relativamente independientes de la función tiroidea: una primera fase llamada fase activa y otra segunda fase conocida como fase inactiva o fibrosis. 

Los objetivos principales del tratamiento de la enfermedad de Graves se centran en reducir la cantidad de hormonas tiroideas que produce el organismo y disminuir la gravedad de los síntomas. 

El tratamiento de la oftalmopatía dependerá fundamentalmente de la fase en que se encuentre la enfermedad y del nivel de afectación ocular que tenga el paciente.

En el inicio de la enfermedad se aconsejan medidas de protección del ojo, como pueden ser gafas de sol, uso de lágrima artificial, y gel humectante por las noches. A veces conviene utilizar un antifaz para dormir para evitar la erosión de los ojos por exposición.

En su fase activa se controla con corticoides y, en casos más severos, se hace necesaria también cirugía. Esta siempre tendrá lugar en la segunda fase.

Lentes esclerales y oftalmopatía de Graves

Los diseños de lentes esclerales han sido importantes en el tratamiento de córneas irregulares y regulares, y en el tratamiento de enfermedades de la superficie ocular.

Los pacientes con oftalmopatía de Graves suelen presentar una alteración avanzada de la superficie ocular que puede provocar complicaciones e irregularidades en la córnea. Estos pacientes, que a veces también requieren corrección refractiva, pueden tener dificultades para lograr una calidad de visión aceptable con los tratamientos tradicionales. Aunque las lentes de contacto de diámetro más pequeño funcionan bien para muchos pacientes, su capacidad de depósito de lágrimas es limitada, sin embargo, las lentes de contacto esclerales pueden producir un depósito de lágrimas mucho mayor, lo que reduce la alteración mecánica de la superficie ocular. 

Cuando la córnea se vuelve más irregular, el proceso de ajuste se vuelve más complejo. Una lente escleral está especialmente indicada en córneas irregulares para crear una superficie refractiva más suave y evitar la presión sobre el vértice corneal, minimizando así la cicatrización. Incluso con la máxima terapia tópica y sistémica, las condiciones oculares de estos pacientes pueden ser difíciles de manejar. Con la opción de diseños de lentes esclerales, los pacientes ahora tienen la opción de proteger la córnea y ofrecer una mejor visión. Los lentes de contacto esclerales permiten un ajuste y una visión exitosos y cómodos en pacientes con córneas complejas. Estas lentes también sirven como reservorio de líquido pre corneal que brinda corrección óptica mientras rehabilita la superficie ocular.

Consulta a tu contactólogo de confianza para que realice un estudio de tu córnea y esclera. Este elegirá la lente escleral personalizada más conveniente para ti.

Enfermedad de Graves y lentes esclerales  Leer más »

¿Te acuerdas de todos los eventos del prof. Diego López-Alcón?

Eventos del prof. Diego López-Alcón

¿Te acuerdas de todos los eventos del prof. Diego López-Alcón? Empiezan las formaciones del 2023 del prof. Diego López-Alcón. Pero antes, queremos repasar todas las jornadas formativas que tuvieron lugar el pasado año, y en las que el prof. Diego López-Alcón estuvo presente. Como profesional en la adaptación de lentes de contacto esclerales, tiene mucha experiencia en la materia. Ello presenta la ventaja de que está al día con las últimas novedades en contactología. Por dicho motivo, las ponencias, conferencias y cursos que imparte sobre lentes esclerales contribuyen a mejorar las capacidades profesionales de los asistentes. Su dilatada experiencia hace que sea invitado en multitud de eventos, no solo nacionales, sino también internacionales, para impartir cursos sobre la materia.

El año empezó en febrero con un webinar en Optoacademy sobre lentes de contacto en superficie irregular, junto a Karen Carrasquillo, Patricia Flores, Edward Carmona y Javier Rojas.

En marzo impartió un curso presencial en Murcia: “Curso Básico de Lentes Esclerales”. Ha sido un curso de plazas reducidas, por lo que ha sido personalizado y adaptado a cada asistente. Con ello se consigue que cada profesional pueda sacarle el máximo partido. Además, este mes lo pudimos ver también en el Forum de Claravisión como parte de la representación de AECSO. ¿Sabéis que es AECSO? AECSO es la primera Asociación Española de Contactología y Superficie Ocular, la cual nació en estos meses del año y de la que el prof. Diego López-Alcón forma parte.

Eventos del prof. Diego López-Alcón

En abril, lo pudimos ver en el Optom 2022, presentando el curso monográfico: “Los Errores que Cometí en la Adaptación de Lentes de Contacto” con un destacado número de asistentes. También este mes, acudió a Barcelona para participar como ponente en el 48th EFCLIN Congress and Exhibition, congreso internacional organizado por la Federación Europea de la Industria de Lentes de Contacto e Intraoculares.

En mayo participó en otro evento internacional para concienciar sobre la miopía, el “Myopia Awareness Week”. Todo esto en medio de la organización del primer congreso de AECSO.

En julio tuvo el honor de ser padrino de la 10ª promoción de óptica y optometría de la Universidad de Murcia, junto con Francisco Lara.

Después del verano, organizó el curso presencial: “Aspectos Actuales en Visión Infantil” impartido en Águilas, Murcia. Y, ya en octubre, y con mucho trabajo detrás, tuvo lugar el primer Congreso de Contactología y Superficie Ocular, organizado por AECSO. Congreso que ha sido todo un éxito y en el que Diego impartió un taller de lentes esclerales junto con Laura Batres. En este mismo mes acudió, como dinamizador del evento, al XVIII Fórum de Contactología de Barcelona.

Empezó noviembre impartiendo un curso presencial en Madrid: “Curso Avanzado de Lentes Esclerales”. Y, este mismo mes, continuó impartiendo formaciones en Bilbao con el curso: “Topografía Corneal y Lámpara de Hendidura”.

Ya en diciembre, participó en el debate de Optoacademy sobre “Exploración de la Superficie Ocular en Usuarios de Lentes de Contacto”, junto a Gonzalo Carracedo y Javier Rojas.

Como sabéis, la formación en óptica y optometría es esencial para proporcionar un servicio de calidad a los pacientes. Pero, no solo es suficiente con la obtención de la carrera, la formación continuada es un pilar fundamental para estar constantemente adquiriendo conocimientos, y, sobre todo, en el ámbito de la contactología. Dentro de esta disciplina, las lentes esclerales son una opción fundamental, lo que hace necesaria la formación continua. 

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