Lentes de contacto esclerales y queratocono

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El queratocono se produce por un adelgazamiento progresivo de la córnea y hace que la córnea se vuelva más cónica provocando irregularidad. Un queratocono provoca visión borrosa y puede producir sensibilidad a la luz y deslumbramiento. El queratocono suele afectar a ambos ojos, aunque a menudo afecta más a uno que al otro. Las córneas que tienen queratocono, pueden presentar numerosas aberración que si no se corrigen de forma directa, los síntomas perduran y no remiten.

¿Cómo se pueden corregir estas aberraciones?

La corrección de estas aberraciones han sido estudiadas durante años para poder ser solventadas de forma rápida y directa, lo que no se ha podido realizar con unas lentes ópticas convencionales, ya que éstas no pueden corregir las irregularidades corneales. 

Una opción que se puede contemplar para mejorar la visión de los pacientes con queratocono son las lentes de contacto rígidas.

Estas lentes van adheridas al ojo y las irregularidades se resuelven con la lágrima que queda entre la córnea y la lente de contacto, produciendo así una visión de calidad. 

Sin embargo, a pesar de los beneficios ópticos, es posible que no se adapten bien a todos los pacientes, se muevan con frecuencia y al tener un apoyo corneal puedan ser más molestas. (Recordemos que la córnea es una de las estructuras del cuerpo humano con mayor número de terminaciones nerviosas). 

Además puede ocurrir un descentramiento de la lente debido al aumento de la irregularidad  y  cicatrización corneal, lo que puede producir un aumento de la incomodidad del usuario.

¿Cómo pueden ayudar las lentes de contacto esclerales?

Hoy en día las lentes esclerales son la mejor opción para la corrección del queratocono. 

El depósito de lágrima que queda entre la lente de contacto escleral y la córnea proporciona la neutralización óptica de las irregularidades corneales, hidratación corneal en enfermedades de la superficie ocular y alta calidad óptica para aplicaciones visuales y terapéuticas. 

Además, la lente de contacto escleral no es molesta ya que no apoya sobre la córnea, sino sobre la esclera, lo que produce una sensación de comodidad mucho mayor que la lente de contacto rígida gas permeable convencional.

La clave en la adaptación de la lente escleral es colocar la lente paralela al contorno escleral, dejando un espacio sobre la córnea y el limbo, pero sin crear presión sobre la esclera.

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